Test de Sensibilidad Alimentaria
El Test de Sensibilidad Alimentaría detecta elevaciones de anticuerpos IgG (Inmunoglobulinas G) anti-alimentarios. La prueba es una técnica de ELISA (Enzime Linked Inmuno Assay) que estudia la sensibilidad de un suero contra un panel de antígenos alimentarios.
Hay evidencia ya desde la antigüedad que ciertas modificaciones de los hábitos alimentarios pueden cambiar la sintomatología de diversas enfermedades crónicas. La identificación de estas sensibilidades alimentarías es más sencilla a través de este test realizado en sangre que a través de técnicas largas y tediosas de supresión / modificación alimentaría.
El tracto gastrointestinal es la mayor superficie del organismo con tejido linfoide, siendo un lugar donde se inician gran número de reacciones adversas de tipo inmunológico.
Aunque niveles elevados de IgG alimentaria parecen ser un buen marcador para el estudio de la sensibilidad alimentaria, no queda claro la forma en que estos inmunocomplejos actúan en los órganos que afectan.
Hay un grupo de enfermedades que se pueden relacionar con la producción de este tipo de anticuerpos.
Eccema, tendencia a la obesidad, síndrome del cólon irritable, niños hiperactivos, migrañas y cefaleas, artritis reumatoide
OPORTUNIDAD DE LA PRUEBA
En la actualidad, si bien se desconocen los mecanismos por los que algunos pacientes desarrollan anticuerpos anti-IgG contra algunos alimentos, la evidencia nos demuestra que la determinación de este tipo de anticuerpos con una técnica de ELISA fiable y reproducible puede ser utilizada como herramienta diagnóstica para reducir o eliminar síntomas en pacientes afectos de sensibilidad alimentaria.
El panel de alimentos seleccionados en la confección de esta prueba ha sido cuidadosamente seleccionada, consultando expertos de la nutrición, consiguiendo la lista de los alimentos que con mayor probabilidad pueden ocasionar problemas de sensibilidad. Algunos de estos alimentos deben ser cuidadosamente tratados hasta conseguir un extracto de lata PUREZA que contenga la mayor parte de las proteínas causantes de la Sensibilidad.
Este extracto es posteriormente adherido a la superficie de una microplaca de poliestrieno usando sofisticadas tecnologías.
El proceso de adhesión se realiza para cada uno de los alimentos que vamos a estudiar. Es importante igualar la concentración proteica entre estos alimentos para conseguir respuestas similares y comparables. Sigue un proceso de fijación y estabilización de las mismas. En cada cubilete se fijan las proteínas correspondientes a uno de los alimentos estudiados.
Los alimentos estudiados son 93 más frecuentes de la dieta, e incluyen los que los que se estima que, potencialmente, son susceptibles de desarrollar problemas de sensibilidad.
Atenderemos gustosos sus dudas. |